

Crónica de esta caminata mandada por Cristina. La coordinación de la excursión fue preparada por Pablo y las fotos son cortesía de Agustín.
Tal como estaba previsto y con gran puntualidad, todos los que nos habíamos apuntado a la excursión nos encontramos en el aparcamiento de la playa, que está situado junto al puente del río Alberche. Con muy buen ánimo y las mochilas cargadas (de bebidas sobre todo) comenzamos la travesía.
El día estaba muy agradable y corría una leve brisa, que invitaba a sacarse la ropa, por lo que la mayoría lo hizo.
El sendero ofrecía hermosas vistas, que combinaban el verde del río con la abundante vegetación de la montaña. Además el camino ofrecía poca dificultad, ya que es completamente plano.
Si bien nos cruzamos con poca gente, ofrecimos el tríptico informativo a cada persona con la que nos encontrábamos. La recepción en general fue muy buena.
Luego de cruzar varios puentes sobre el río, en total creo que seis, y un túnel de 300 metros bajo la montaña, y tras haber recorrido unos seis kilómetros aproximadamente, llegamos al lugar previsto: una planicie junto al río, que ofrece bastante privacidad.
Nos instalamos bajo la cuantiosa sombra de un árbol a orillas del río. A esa hora el calor se hacía sentir, por lo que decidimos zambullirnos en el agua, que realmente estaba deliciosa. Después del baño comimos y de postre saboreamos un exquisito melón que llevó Puri, muy fresquito, y el vinito riojano que llevó Pepe Paco.
Descansábamos y nos volvimos a bañar. Notamos que empezaban a llegar algunos visitantes al lugar. Se los notaba sorprendidos de vernos desnudos, como es natural, pero una vez superado este momento, hicieron su vida.
A las cinco de la tarde decidimos emprender el regreso, un poco temerosos del calor. Con bebidas a mano y el gorro puesto, caminamos hasta el túnel donde hicimos una parada. Allí estaba muy fresquito y agradable.
Seguimos hasta llegar al punto de partida sin problemas, aprovechando esos momentos para conversar y conocernos más. La verdad es que lo pasamos muy bien. La jornada fue muy enriquecedora y completa. Hubo naturaleza, charlas, intercambio de ideas y sobre todo muy buena onda. Vine renovada.
Saludos a todos.
